Mi nueva yo.

He empezado el año sin salud y sin dinero (menos mal que tengo amor!) y unas ganas inmensas de crear cosas que no paran de rondarme por la cabeza y por los intestinos. He hecho dos excursiones (una antes de pillar la gripe infernal) y otra hoy, 12 días después de haber estado en cama con fiebre y sin salir de casa… y en ninguna de las dos excursiones he traído ninguna foto de las que me pide el cuerpo. Así que ésta tarde, en casa, mi cabeza no podía parar de pensar en las fotos que quiero hacer y he me liado la manta a la cabeza, y nunca mejor dicho.

He decidido probar el flash que gané gracias al concurso de ProStudio360 y he decidido homenajear al famoso cuadro del pintor holandés que siempre me ronda en la cabeza, el gran Vermeer y su joven de la perla.

Érase una vez…

Todas las tardes, la princesa se asomaba a su ventana esperando que su príncipe apareciera. Ella se ponía su vestido rojo y esperaba, paciente, tarde tras tarde, día tras día…porque quería que fuera su príncipe quien le pusiera sus preciados zapatos rojos para salir del castillo con él, pero el príncipe no aparecía…

Y fueron pasando los años, y ella continuaba esperando en la ventana.
Y sólo quedaron su belleza, su esperanza y sus zapatos rojos.

Érase una vez...(Mi amiga Helena)