El día a día en iphonegrafía.

Como ya sabéis yo defiendo a capa y espada que al fotógrafo no le hace la cámara. Profesionalmente necesitas un buen equipo, es evidente. Pero yo, es raro el día que no haga fotos y para eso siempre recurro al móvil.
Os dejo con las primeras fotos de mis paseos de éste año.

Si pudiera contarlo con palabras, no me sería necesario cargar con una cámara – Lewis Hine.

Hoy los acordes de piano suenan a Madrid.

Puede ser que mi regalo hayan sido unas alas.

Que me dejo la vida en sus rincones, pongamos que hablo de Madrid.

Son tiempos difíciles para los soñadores – Amelie.

 

Actualizando casi diariamente mi galería de instagram, nos vemos por allí. 

Siempre el sol.

Los que me seguís en instagram sabéis que estoy realmente obsesionada con la luz del sol, a través de las cortinas, las persianas… no puedo dejar de capturar esa luz que intenta entrar y parece que no la dejamos, le ponemos mil barreras.

Tengo especial obsesión con las ventanas de mi casa, sobre todo en verano, porque cae el sol desde las 5 hasta las 8 de la tarde y me permite jugar mucho con la cámara (o el móvil).

Os dejo con unas cuantas instantáneas de instagram (@emiliemelon) y una de mi serie fetiche, que casi nadie entiende, porque creen que las fotos de las ventanas no sirven para nada y yo pienso que habrá gente que no tenga ventanas para mirar fuera y seguro que con mis fotos les hago un pequeño favor para ver el sol a través de las cortinas.

Luces de una tarde de verano

Además, os invito a que conozcáis la obra de la fotógrafa alemana Uta Barth, que me descubrió mi profesora Amaya Hernandez cuando estudiaba en efti y le comenté ésta obsesión que tenía por las ventanas.