Érase una vez…

Todas las tardes, la princesa se asomaba a su ventana esperando que su príncipe apareciera. Ella se ponía su vestido rojo y esperaba, paciente, tarde tras tarde, día tras día…porque quería que fuera su príncipe quien le pusiera sus preciados zapatos rojos para salir del castillo con él, pero el príncipe no aparecía…

Y fueron pasando los años, y ella continuaba esperando en la ventana.
Y sólo quedaron su belleza, su esperanza y sus zapatos rojos.

Érase una vez...(Mi amiga Helena)